Consideraciones generales para el trabajo con Aulas Virtuales I

No nos podemos quejar, estamos viviendo un momento histórico, único en la historia de la humanidad. Se vuelve a confirmar que este tipo de acontecimientos es mucho mejor leerlos en los libros que protagonizarlos. Nos tocó a nosotros quedar en medio de este parteaguas. Al igual que todos, me pregunto ¿cómo seguir? ¿qué cuernos hará el destino con nosotros? Y, por supuesto ¿qué es lo que haremos nosotros, los profesores de Historia, con nuestro destino?

Pues, seguir enseñando la aventura del bicho humano a través del tiempo. Seguir estudiando y seguir enseñando, seguir transmitiendo la memoria del mundo ¡La pucha que tenemos tarea!

Las situaciones extraordinarias nos obligan a respuestas extraordinarias. Tenemos que crear, que adaptarnos, que reformular lo hecho para seguir haciendo en el presente y en el futuro. Hoy más que nunca, todos estamos aprendiendo. Los estudiantes, profesores en formación, y los profes. Nosotros, bichos del aula, del mate permanente, del debate, la mirada sorprendida y atenta, la pregunta que interrumpe y agiganta la clase…tenemos que enseñar frente a una computadora que no estudia nada y nos estudia a todos.

En ese marco se me ocurre proponer algunas pautas de funcionamiento de las aulas virtuales –al menos para mis materias-. Se trata de pautas que deberán ser flexibles, adaptables. Porque las condiciones de estudio, de acceso a las herramientas tecnológicas, a las posibilidades de lectura de cada uno de nosotros son de lo más diversas. Entonces propongo algunas ideas que, lejos de ser órdenes, se plantean ordenar a partir del compromiso colectivo e individual.

1) Empiezo por proponer, en primer lugar, que todos pongamos lo mejor de nosotros para enseñar y para seguir aprendiendo. Que todas las tareas sean propuestas y realizadas a partir de nuestro mejor yo, para que pueda surgir lo mejor del nosotros. Cada uno poniendo lo mejor de sí y cada uno entendiendo que el otro –el profesor, el estudiante- está haciendo lo mejor que puede en estas circunstancias nefastas.

2) No sumar angustias. Ya hay de sobra. Exigencias inflexibles, apuros inmediatos, controles exagerados tienen que calmarse un poco. Iremos abordando los temas y proponiendo actividades con fechas tentativas y fechas finales. Fechas finales que, en la medida de lo tecnológicamente posible, deberán ser adaptables.

3) No perder de vista, bajo ninguna circunstancia, nuestro amor a la docencia y a la Historia y nuestro compromiso de hacer todo lo posible para transmitir ese amor. Las lecturas, las tareas, las búsquedas en la web deben ser motivo de placer en medio de esta tempestad.

4) Nos estamos formando para ser docentes y eso implica que no sólo debemos adquirir conocimientos históricos sino que también resulta fundamental aprender y demostrar que somos capaces de transmitirlos, saber explicarlos.

5) El punto 4 significa, entre otras cosas que debemos acordar una pauta general para todas las tareas que encaremos a lo largo del año. Acá sí, este punto NO ES NEGOCIABLE. Quiero escucharlos con voz propia. QUEDA ABSOLUTAMENTE DESTERRADO EL COPIAR Y PEGAR. Si esa cuestión ya estaba presente en las cursadas normales, ahora es mucho más fundamental. Nosotros, los profesores tenemos que evaluar no sólo lo que saben, sino cómo lo explican. Por eso DEBEN ESFORZARSE para escribir como si estuvieran dando clase. En este momento estoy haciendo eso. Escribo estas líneas como si ustedes estuvieran allí sentados, prestando atención. Ustedes deberán hacer lo mismo. Escriban como si estuvieran hablando frente a sus alumnos. Todo un desafío reformular la manera de redactar. No desesperen si eso no lo logran en los primeros trabajos, eso se aprende con la práctica. Algunos lo harán más rápido que otros. Cuando les señale que no lo están haciendo en los comentarios a sus trabajos no se hagan el Harakiri, simplemente deben tenerlo en cuenta para la próxima. Digamos que lo vamos a ir logrando a lo largo del año.

6) Soy consciente de que todas las dificultades que se nos presentan se amplifican cuando se trata de PRIMER AÑO. Ufff, pobres! Adaptarse a lo nuevo y excepcional dentro de la novedad que significa en sus vidas encarar una carrera terciaria. Será tenido en cuenta

7) Iremos ajustando la manera de funcionar a medida que vayamos andando. Habrá nuevas consideraciones generales. Estas son las primeras que se me ocurren. Espero sus comentarios.

Muchas gracias y fuerza

Profesor Carlos Ferrera