Relato 5: Edad del/la protagonista: 9 años – Lugar: Buenos Aires

En este contexto de pandemia en donde todos tanto padres como docentes tuvimos que adaptarnos a manejar distintas herramientas y buscarle la vuelta, pude ver con el paso del tiempo  lo importante que es para los niños tener una conexión (aunque sea una vez por semana) con sus maestros y compañeros, es su único contacto con el mundo exterior.

 Luche las primeras semanas para que mí hijo entendiera que yo (su mamá) era la que lo iba a acompañar y enseñar. Me pasó que en la explicación de cómo hacer la multiplicación y llegar a ella por distintas formas, intente  explicarlo  y no lo lograba.

Fue difícil, el lloraba por qué lo quería entender y yo después de varias veces de explicar, con poca paciencia le dije pone en esa parte de la tarea Seño no entendí.

 Mí hijo se sentía mal y yo le expliqué que cuando algo no se entiende hay que decírselo a la maestra, no está mal decir no entiendo, al contrario, eso ayuda a todos… A la maestra, a él y a muchos de sus compañeros que quizás también  pasan por lo mismo. Lo hizo. Y tuvimos la dicha de que la maestra lo leyo, lo felicitó por expresar que no entendía y me pidió mi teléfono, lo llamo y le explicó muy amorosamente. A partir de allí armó un vídeo explicando ese tema para todo el curso… De hecho eran varios los que no lo entendían. 

A partir de ese contacto con la maestra mí hijo encaró sus tareas desde otro lugar. Sintió la seguridad de que no estaba solo, que su maestra estaba allí acompañando, ya no desde un mail donde no la ve.

 Tengo la suerte que a partir de allí las maestras empezaron a hacer 1 vez por semana una reunión de zoom, solo para charlar que las vean y festejar los cumples de los niños, empezamos a entender que esto venía para largo, que hay que buscar nuevas formas de llegar y que la salud emocional de los niños es lo primero desde allí parte para poder abrirse al aprendizaje.

 En lo personal como mamá puedo ver un montón de cosas que le exigía a mí hijo y no tenía en cuenta. Ojalá de esta situación incómoda todos podamos trabajar en equipo, padres y docentes para sacar a nuestros niños (el futuro) adelante.

Sé muy bien que no todo el mundo cuenta con herramientas tecnológicas, y pienso mucho en la gente que vive una realidad distinta.  Pero en medio de este caos valoro mucho todo el esfuerzo que están haciendo los maestros, trabajando horas demás, buscando la vuelta para no perder el hilo de cómo están sus alumnos,  buscando como contener en medio de muchas presiones también.

Solo comparto este aporte para que los docentes puedan saber  lo importante que es su granito de arena, que aunque a ellos les parezca muy chico para nosotros los padres es muy,  muy grande. Pero también  para que los padres puedan buscarle la vuelta a estar atentos a como están nuestros hijos emocionalmente y para armar un canal de diálogo dentro de las posibilidades con las maestras.

¡Muchas gracias por este espacio!

Andrea

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