El último primer día y no volver a la normalidad

Por Héctor Ginés Altamira

Marzo 2018

          Primer día de clase. Saludo a la entrada de la Institución. . . feliz. . .”todo bien”, como decimos ahora, cuando no nos ponemos a pensar sobre lo que naturalizamos mal. Crucé el salón hasta la puerta del “sexto primera” con esperanza, aunque hoy recuerdo como simple acto de ingenuidad. 

          Había un alumno, un solo alumno que – serio, nervioso y luego de las presentaciones de estilo – solicitó ir a la Preceptoría. Escasos minutos de espera y – muy amablemente – me explicaron que había venido el padre a buscarlo. . .

          No era la primera vez. . . pero como estamos siempre tan apurados. . .terminamos por aceptar que los hechos vayan siendo nuestro tiempo, en lugar de que éste sea fruto de lo que hagamos.

Marzo 2019

          Fui convocado junto con los estudiantes y familiares  de los sextos, y por supuesto asistí expectante. Escuchar que estaba todo previsto, que el ómnibus contratado dejaría a los jóvenes, después de la fiesta en la puerta de la Escuela. . .una hora antes del de inicio de clases. .  .que algunas madres esperarían con tortas. . .en fin. . . cuando salí del asombro. . . ¡buenas noticias!

          Y llegó el momento: las y los profesores esperamos el ingreso de los futuros egresados al costado del escenario: el acto empezaba a desarrollarse. 

          Y entraron. . . con bombos y platillos como traduce la acostumbrada frase que en esta oportunidad concuerda con la realidad. En el escenario, los integrantes de la gestión y las palabras de bienvenida. . . luego, como se estila, los docentes pasamos a “nuestra” sala a la espera del ansiado timbre. (¿Habrá alguna vez música como propusieron Olga y Leticia?). 

          Ni timbre ni música. Nos informaron que las alumnas y los alumnos se retiraban “tal cual lo conversado” fue el comentario de la colega (puede ser el colega) que siempre se ocupa de transmitir “las voces de mando”. . . (Acá va un ¿viste?).

          En definitiva, luego del cumplir el horario, también me fui. La forma más auténtica para explicar la sensación del momento es que ni Inodoro me cambiaría el humor. . .tal vez Mendieta.

Marzo 2020

          Suspensión de clases presenciales.

Marzo 2021

                     Corresponde aclarar que escribo en Abril, disfrutando de las clases presenciales en un sexto dividido – en la escuela en cuestión-  en dos burbujas de 8 (ocho) y 9 (nueve) estudiantes cada una. Pude hablar con la Directora y preguntarle sobre el UPD de este Marzo, atento que en esos momentos fui  dispensado “de oficio”. Lo informado en la respuesta obtenida fue que “el ciclo superior había comenzado dos días después del inicio del ciclo lectivo, en las burbujas programadas. Todo muy bien, tranquilos”.

                     El recorrido, las fechas y las –posiblemente- insuficientes explicaciones del contexto pueden adquirir o perder sentido según el alcance de la siguiente confesión: claro que había leído y escuchado sobre Greta Thunberg, pero ¿cómo lo hice?: ¿Desde el “no me tienen paciencia” del Chavo”? o ¿Desde el “cuando el tiempo sea sólo rapidez” de Heidegger?.  

                      Compré “En llamas” en el transcurso de la primera semana de este mes. . .y luego de las primeras hojas sentí la necesidad de comunicarme con ustedes. . . 

                       Leí. . . “Así que, en agosto de 2018, cuando empezó el curso escolar, Thunberg no fue a clase. Fue al Parlamento de Suecia y acampó en la puerta con un cartel pintado a mano que rezaba: EN HUELGA ESCOLAR POR EL CLIMA”. . .

          Seguramente en mi Ciudad la temática fue tratada. No lo sé. Pero si la acción educativa puede y debe atender al contexto (en su expresión más amplia) y si la escuela es un lugar para pensar, este año, durante el último bimestre de clase, solicitaré a las y los colegas de todos los quintos años que inviten y propongan a los futuros egresados del 2022 que el último primer día de clase sea de clase y que la misma trate sobre. . . bueno colegas. . . “Puede que Greta Thunberg fuera la chispa, pero nosotros somos el fuego” (Klein, N; “En llamas”; PAIDÓS (2021).

Héctor Ginés Altamira, Abril de 2021.