En defensa de los Institutos Terciarios

Por una verdadera Formación Docente Integral en defensa de los Institutos Terciarios

El 1 de diciembre de 2017 se presenta en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el Proyecto de Ley que propone la creación de la Universidad de Formación Docente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (UniCABA).
El argumento principal utilizado por los funcionarios del Ministerio de Educación de
CABA es que faltan docentes y plantean que si se jerarquiza la carrera docente aumentará la matrícula. Nos preguntamos en qué se basa esta afirmación y si verdaderamente la jerarquización se define por el lugar en que se lleva a cabo la
formación.
En el Mensaje que acompaña la presentación del proyecto de Ley se dice: “Los cambios sucedidos a lo largo de la historia describen un avance en la formación docente,evidenciando las exigencias que el mundo le imprime al ejercicio de la profesión y refuerzan la necesidad de una oferta de formación sólida, integrada y efectiva para los propósitos de una educación de calidad. Es por ello necesario poner el foco en la búsqueda constante del fortalecimiento de la carrera docente”. Por supuesto que es un planteo compartido, seguro que es necesario fortalecer la carrera docente pero nos preguntamos si la creación de la UniCABA es el camino que llevará a este propósito, para fortalecer parece que el gobierno municipal necesita destruir lo que se ha construido.
En toda la propuesta no aparecen fundamentos sólidos ni diagnósticos serios, que señalen cuáles son los problemas detectados en la formación docente, a partir de los cuales se visualice la necesidad de crear esta universidad. Solo encontramos enunciados generalesi que denotan el gran desconocimiento que tiene el poder ejecutivo acerca de la formación docente, lo que deja ver a las claras que el objetivo verdadero de esta propuesta no pasa por la mejora de la formación docente y sí por el ajuste, el desfinanciamiento de los IES públicos, el cierre de instituciones educativas y de posibilidades de estudio de los jóvenes, el control ideológico de la formación docente y principalmente lleva a no garantizar el derecho a la educación superior. Asimismo de acuerdo a lo planteado solo es necesario fortalecer la formación docente pública dado que las instituciones privadas continuarán.

Para profundizar señalamos algunos aspectos que esta propuesta desconoce.

DESCONOCE LA HISTORIA….
Si se quiere revalorizar la docencia y su formación, consideramos que la primer medida sería tenerla en cuenta para realizar cambios. Es contradictorio decir “vamos a valorizar la docencia” pero sin tener en cuenta la opinión de los docentes, sus saberes, su experiencia, sus conocimientos…
Al no preguntarnos a los docentes acerca de la formación se está negando toda la historia del sector que, para ponerle una fecha, podemos decir comenzó en 1870 con la creación de la primera institución destinada a la formación de maestros: la Escuela Normal de Paraná.
Desde esos inicios hasta hoy, mucho ha pasado. Se ha modificado, se ha avanzado y hasta en algunos momentos se ha retrocedido. Pero nos preguntamos: ¿no se puede recuperar nada de esa historia, los actores involucrados no tenemos nada para decir, para aportar? ¿Los docentes en ejercicio no están en condiciones de opinar acerca de la formación recibida y de proponer líneas de acción? ¿Los profesores de formación docente tampoco? ¿Los estudiantes? Para el gobierno de la ciudad de Buenos Aires los únicos que están en condiciones de opinar son los “vecinos”, a los que se les consulta de una manera casual, frívola y hasta dirigida, a través de su sitio web con una encuesta de una sola pregunta.
Ahora bien, si queremos mejorar la formación docente sabemos que no alcanza con recolectar opiniones. Es necesario realizar un trabajo serio, profundo, en el que
verdaderamente se investigue cuáles son los aspectos a mejorar, por qué y cómo. Asimismo nos parece importante señalar que si se requiere la participación de docentes y estudiantes para tomar una decisión es indispensable que se cuente con información válida y confiable y en la cual los involucrados también puedan aportar y proponer modificaciones. Sobre qué se va a opinar si no se conoce la fundamentación ni la propuesta general de la Universidad de Formación Docente, es más si los propios funcionarios gubernamentales no pueden fundamentar dicha propuesta.

DESCONOCE EL TRABAJO QUE SE REALIZA EN LOS IES

La poca información aportada señala que el docente del futuro «Debe trabajar en equipo, tener actitud emprendedora, habilidades de comunicación, usar las tecnologías, comprender las culturas, estar abierto a la diversidad y ser flexible y adaptarse a los cambios».
Además de ser una definición vaga, difusa que puede servir para cualquier desempeño o profesión, desconoce lo que se trabaja en los IES-.

En los Institutos de formación docente están presentes no sólo el trabajo en equipo, el abordaje de la diversidad, la comprensión y la integración de la cultura del otro, sino también la formación disciplinar, didáctica, pedagógica, la reflexión sobre la práctica, el análisis de la realidad educativa, las diversas miradas acerca de las instituciones educativas, la formación ética del futuro docente, etc. En los IES se forma a consciencia y se relaciona desde el primer momento la teoría con la práctica. Además los IES conocen el contexto en el que se insertan y responden a las necesidades e intereses de sus comunidades educativas.
Asimismo los formadores de formadores sabemos que la FD es un tema complejo, que encierra diferentes variables y contiene a su vez innumerables problemas (de contenidos, estrategias, relación teoría / práctica, etc.) ¿Es posible que ante un problema tan complejo la respuesta sea tan sencilla y única: construir una universidad? Preguntamos qué sucederá con todos los docentes y equipos de conducción de los IES, bajo qué condiciones laborales se trabajará en esta Universidad, qué sucederá con el Estatuto Docente, qué ocurrirá con todas las orientaciones que cuenta la Educación Superior (especial, primaria, inicial, secundaria, etc)

DESCONOCE QUE LA PROBLEMÁTICA DE LA FORMACIÓN DOCENTE EXCEDE A LA
MISMA FORMACIÓN
Nos surge otra pregunta fundamental ¿la universidad va a solucionar todos los problemas de la educación? (no ponemos porteña, porque es probable que este proyecto se extienda a otra jurisdicciones). Pareciera que la formación docente es mágica, o que la responsabilidad de todos los males educativos la tienen los docentes.
Los formamos en una Universidad y se solucionan todos los problemas de la educación!!
Nos preguntamos por otros problemas de la educación, por ejemplo:

Problemas relacionados con el salario de los docentes. En Ciudad de Buenos Aires, los docentes ganan un 33% menos en comparación con los sueldos del resto de los ocupados de la propia jurisdicción con similar nivel educativo. Además sin la realización de Paritarias Nacionales volveremos a que en cada provincia se pague “lo que se quiera” profundizando la desigualdad entre los trabajadores de la educación, sin respetar el principio básico “igual trabajo igual remuneración”.
Problemas relacionados con infraestructura: al definir la educación obligatoria a partir de los 4 años hasta la secundaria, se necesitan mayor cantidad de escuelas. Y por supuesto se necesita mejorar las condiciones de las escuelas existentes; hablamos de espacios aptos para realizar todas las actividades educativas, desde educación física hasta arte, pasando por laboratorios de biología, informáticos, etc.
Problemas relacionados con el equipamiento de las escuelas: Esto nos lleva la necesidad de contar con los recursos materiales indispensables para la educación de nuestros niños/as y jóvenes. No podemos dejar de mencionar el equipamiento tecnológico. Las escuelas no cuentan con equipamiento tecnológico y más en la actualidad dado que el gobierno desmanteló el programa Conectar Igualdad.
Problemas relacionados con las condiciones laborales de los docentes: Otro aspecto se refiere a las condiciones laborales de los docentes: desde espacios de encuentros, hasta tiempo remunerado para corregir, planificar y organizar las clases e investigar. Sin olvidar instancias verdaderas de formación permanente y un salario digno en un turno de trabajo.
Problemas relacionados con la falta de personal docente: La necesidad de contar con
equipos de orientación y acompañamiento ante situaciones de necesidades  especiales, escuelas que no cuentan con profesores de plástica, música, educación física, etc.
Posibilidad de cubrir las suplencias en forma rápida.
Problemas relacionados con las condiciones de vida de la población en general:
sabemos que día a día se empeoran las condiciones de vida: aumenta la desocupación, la desnutrición infantil, la falta de viviendas dignas, los salarios cada vez más bajos, etc.
Situaciones que habitualmente los docentes deben enfrentar.
Nos preguntamos ¿en los países donde supuestamente la educación funciona bien, es porque sus docentes se forman en una universidad? ¿No habrá otros factores que
intervengan? Como por ejemplo: salarios y condiciones laborales de los docentes,
condiciones de vida con derechos garantizados de la población en general y de la niñez y adolescencia en particular, población que no viva en estado de vulnerabilidad, escuelas bien construidas y equipadas, estudiantes que cuentan con los recursos para realizar sus tareas, etc.

Consideramos que revalorizar la tarea docente requiere cambios profundos no sólo en el ámbito de la formación. Mejorar la formación docente implica mejorar todo el sistema educativo, integrar la formación inicial con la formación permanente. Y En primer lugar implica respetar la voz de sus actores sociales y realizar un estudio verdadero para definir los problemas de la formación y diseñar caminos de avance. Caminos acompañados asimismo, con mejoras de las condiciones laborales, institucionales y de vida de la población en general dentro de un proyecto nacional inclusivo donde se forme a un docente comprometido que pueda leer la realidad en forma crítica y actuar para transformarla.