Hablemos de educación ambiental

Este breve análisis sobre educación ambiental y en referencia a la ley recientemente promulgada (ley 27.621), que “tiene por objeto establecer el derecho a la educación ambiental integral como una política pública nacional conforme a lo dispuesto en el artículo 41 de la Constitución Nacional y de acuerdo con lo establecido en el artículo 8º de la Ley General del Ambiente, 25.675 1”, sienta sus bases en el concepto de democratización de la ciencia, entendiendo esto como la ampliación de los derechos del conjunto de seres humanos que se benefician directamente con los avances de la investigación científica y tecnológica, la expansión y el acceso al conocimiento científico, como un componente central de la cultura y la sociedad y desde la ciencia escolar, el control social de la ciencia y la tecnología y su orientación a partir de opciones morales y políticas colectivas y explícitas. 

La importancia de la educación ambiental es un tema que desde hace varias décadas recorre las instituciones escolares, esta situación es real y visible, pero siempre depende del posicionamiento de las y los docentes. 

Quienes enseñamos y desde nuestra ideología, tomamos decisiones sobre qué enseñar, cómo hacerlo, y para qué enseñamos tal o cual temática, pero por sobre todo intentamos llevar la realidad (en este caso ambiental) a las aulas, la popularización de la ciencia y la tecnología para el conjunto de la sociedad, analizando problemáticas actuales, instaladas a manos del hombre: único promotor y responsable de los desequilibrios y tragedias ambientales.

 A diario entre los y las ciudadanas de a pie, aparecen preguntas y enunciados, pero allí quedan, en una verbalización inespecífica y catártica: “se incendian los bosques”, “el calor en el verano es agobiante”, “los monocultivos y los grandes inversores del campo”,” la reducción de fuentes de agua potable”, “los proyectos de megaminería”, “las grandes construcciones de barrios cerrados”, “la desaparición de especies autóctonas”, “inundaciones y prolongadas sequías”. ¿Cuáles son las primeras respuestas que los ciudadanos reciben? ¿Cuál es el papel de las escuelas en temas tan álgidos y profundos? ¿Cómo lograr que las nuevas generaciones comprendan que el capitalismo es protagónico en todo esto? 

Hacia la implementación de la ley de educación ambiental

La realidad está plagada de opiniones y situaciones controversiales en referencia al ambiente y sus desequilibrios, distintas miradas sobre una misma problemática suelen o no entrar en debate, siendo posible a veces y otras no tanto, establecer discursos de respeto por la visión y el análisis desde cada sujeto.

Las subjetividades son construcciones ideológicas producto del conocimiento colectivo, esto nos lleva a proponer y proponernos las tantas maneras de trabajar en las instituciones educativas, sobre los cientos de problemáticas ambientales que se presentan a diario: Intentando así abrir nuevos y dinámicos caminos, donde las controversias y los intercambios, favorezcan construcciones de sentido más amplio y próximas a la realidad histórica, política, económica y jurídica acerca de las prácticas ambientales, sus interpretaciones, utilización, desmanes en pos del progreso y los argumentos, que por demás suelen estar cruzados por intereses corporativos de empresas multinacionales. 

Cartelería de neón por doquier haciendo alarde de nuevos emprendimientos inmobiliarios, contratos leoninos y abusivos para quienes se encuentran en la pobreza absoluta y deben trabajar para “el progreso” de unos pocos, a quienes sólo los mueve una imperiosa necesidad de llevar el alimento a sus hogares, grandes extensiones de tierras con un solo tipo de cultivo, intoxicaciones fatales por utilización de agroquímicos en los seres vivos que allí habitan; “incendios controlados” y demás. Estos y tantos otros temas serán parte obligada de muchos de estos debates, configurando así la responsabilidad de una sociedad que debe comenzar a formarse para batallar contra la cultura de la inmediatez.

Pasamos jornadas completas recibiendo anuncios que nos impactan y horrorizan a través de los medios de comunicación, los mismos que muestran y demuestran la destrucción de los ambientes naturales: no existen límites, tampoco legislación y se vislumbra la existencia de sólo dinero en cuantiosas sumas por medio y por debajo, para grandes negociados que sólo benefician a unos pocos. ¿Quiénes intervienen en la toma de decisiones? ¿Existe evaluaciones sobre el impacto ambiental de determinados proyectos para la explotación de recursos naturales?

En días determinados (parecen ponerse de acuerdo), se disparan desde los medios de comunicación grandes catástrofes ambientales que y durante unas semanas, circulan en boca de comunicadores; poco tiempo después aparece un silencio que se sostienen hasta el próximo evento ambiental, ¿Y en el medio qué?, ¿ese espacio de silencio què representa? ¿cuáles y cuantas cosas suceden entre telones, para que estos eventos sigan siendo parte de esta realidad? ¿falta el análisis del origen de estas situaciones?

¿Cuál es entonces el papel de la educación desde y para el ambiente? ¿Somos parte del mismo o lo observamos desde un lugar de pasividad, desconociendo que los seres humanos somos quienes impactamos directamente en pos de su deterioro?

Ley de educación ambiental: nueva propuesta o marco de propuestas ya establecidas.

 “La educación ambiental es un campo de intervención político pedagógica que impulsa procesos educativos integrales orientados a la construcción de una racionalidad ambiental. En ese marco, distintos conocimientos, saberes, valores y prácticas ambientales confluyen y aportan a la formación ciudadana y al ejercicio del derecho a un ambiente sano, digno y diverso. La educación ambiental es un proceso continuo que promueve la sostenibilidad como proyecto social, entendiendo que esto implica un desarrollo con justicia social, distribución de la riqueza, preservación y conservación de la naturaleza, igualdad de género, protección de la salud, democracia participativa y respeto por la diversidad cultural. La educación ambiental, en ese sentido, busca el equilibrio entre diversas dimensiones, como la social, la ecológica, la política y la económica, en el marco de una ética que promueve una nueva forma de habitar nuestra casa común”2.

Es entonces necesario problematizar cada situación ambiental que se presente dentro de las aulas y en todos los niveles educativos, en espacios de educación no formal y en el almacén del barrio (Doña Rosa debatiendo sobre los glaciares, los incendios forestales y los monocultivos). En oportunidades las y los docentes nos quedamos en “teorizaciones monocordes” dentro del aula y según le toca el lugar al ambiente, en determinado trimestre del año. ¿Qué posibilidades de desplegar proyectos interdisciplinarios tenemos? ¿Cuánto desastre ambiental más necesitamos para comenzar seriamente a cuidar el equilibrio maravilloso que la naturaleza que, organizada en sí misma, nos relata con solo observar detenidamente un árbol y respirar profundamente o al caminar por la orilla de una laguna? 

Las novedades sobre el ambiente y su deterioro a escalas imposibles de creer, son “historias viejas” para la sociedad. Cada gobierno que ha pasado por nuestro país y por nuestra región, ha negociado distintas formas de explotación del ambiente y sus recursos. Muchos han vendido/regalado impresionantes cantidades de extensiones de tierras, combos completos con lagos, ríos, pueblos, animales, ciudadanos nativos; tremendas situaciones, dolorosas realidades. Pero en una lectura demasiado lineal, todo queda allí, en la noticia de último momento, parece que total “después pasa y nadie se acuerda”

Es el momento de problematizar y poner en debate real todas estas acciones, poner en palabras tanta inequidad y destrucción, y que mejor lugar que la escuela. Partiendo de problematizaciones los estudiantes fortalecen su sentido y posición crítica, abordando debates sobre las características intrínsecas del cuidado del ambiente, debatiendo sobre las cuestiones que nos involucran claramente en otras relaciones sociales. Debemos estar preparados para anticiparnos y para participar en la toma de decisiones, favoreciendo una construcción de sentido más amplia y próxima de una realidad histórica acerca de las prácticas socio ambientales, consolidando también un análisis más profundo sobre el trabajo de los expertos, contribuyendo con una visión de los conocimientos científicos como no estáticos, pasivos de debate y de cambio, aproximándonos a otras maneras de discusión.

Ecosistemas: algo más que teorizaciones estériles

Aunque sabemos que en la naturaleza los ecosistemas son muy reales, resulta muy abstracto para generaciones que se criaron en la cultura de la imagen y en un ambiente urbano (aproximadamente el 92% de la población del país), pensar en términos de sistemas de relaciones concretas. Es complicado imaginarse, por ejemplo, la variación de la temperatura en una laguna durante el verano y su relación con la respiración de los organismos acuáticos; o la escasez del dióxido de carbono alrededor de las hojas como insumo necesario para la fotosíntesis, la importancia de la composición del suelo para muchas especies, la humedad relativa al ambiente, los cambios de presión, las relaciones naturales que se establecen entre los seres vivos, la importancia de los humedales, el equilibrio dado por las cadenas tróficas y, etc. Si es complicado para estas generaciones imaginar y pensar en un ecosistema como una relación estable entre seres vivos y el ambiente, es necesario entonces establecer la importancia de las relaciones tan fundamentales y que se presentan con tal constancia en todos los ecosistemas. Pongamos los temas álgidos sobre el tapete.

Formando generaciones y generaciones de jóvenes que, lo único que escuchan en sus escuelas es: Definición de ecosistemas, tipos de ecosistemas, componentes de un ecosistema, características de los seres vivos, adaptaciones, tasas de natalidad y mortalidad, recicladores y acopiadores de envases plásticos para ser transformados en puf o bolsas tejidas, y podemos seguir mucho más pero, la pregunta que interpela: ¿ es esto una forma de contribuir con el ambiente para su cuidado? ¿Dónde aparece lo controversial de la problemática ambiental? Es grave y hay que profundizar. Basta de hacer “como si”

Es indudable que las perspectivas que presenta el curriculum CTS son primordiales para la construcción del conocimiento en forma colectiva y con la participación y protagonismo de todas y todos. Es indispensable conectar a las y los estudiantes con problemáticas ambientales reales de la vida cotidiana (locales, regionales, nacionales), de manera tal que el empoderamiento y sus intereses, formen parte de una construcción, que les permita asirse de herramientas válidas para entender, interpretar y participar activamente del cuidado del ambiente como ciudadanas y ciudadanos responsables.

El curriculum CTS propone y diseña estrategias que toman la forma de la integralidad en formación docente, por lo tanto, es absolutamente necesario y que estas herramientas estén presentes en la formación docente inicial.

La narrativa y la argumentación deberán estar presentes siempre, siendo una de las formas de desafío cognitivo que se plantean a partir de una configuración de significados, que los estudiantes irán construyendo a medida que vayamos avanzando en cuestiones específicas, que se presentes tanto en los contenidos como en el abordaje pedagógico de los mismos en una problemática de actualidad Los debates y las posiciones controversiales, propiciarán la dinámica enriquecedora del lenguaje.  

Es importante avanzar sobre ciertos aspectos para poder replantear nuevos modelos y repensar las formas de enseñar ciencias. Esto no quiere decir conocimientos esencialmente nuevos, las ciencias naturales que debemos enseñar a todos nuestros estudiantes, no es tan nueva como las coyunturas que enmarcan los desmanes ambientales. Las teorías fundamentales que, si bien pueden presentar variantes u otros detalles, son las que permiten entender el mundo, el ambiente y todas las problemáticas que emergen a diario destruyendo los medios naturales. Los nuevos tiempos no son sólo los nuevos contenidos, sino esencialmente los nuevos y acelerados usos del conocimiento científico y los problemas, actitudes y responsabilidades que de ellos emanan y que afectan a la educación científica y ambiental de todos los ciudadanos y ciudadanas.

“La enseñanza de las ciencias debe capacitar para tomar decisiones y actuar críticamente tanto en la vida cotidiana como en la búsqueda de soluciones a los problemas que tiene planteados la humanidad. Para lograr esto es importante considerar dos condiciones necesarias: la revisión de la concepción de la ciencia, para abordarla como una práctica social, y por otro lado contextualizar los aprendizajes para acercar el trayecto académico de los estudiantes a la experiencia cotidiana de los mismos (M.J.M Díaz, Enseñanza de la Ciencia ¿Para qué?)3.

¿Podemos entonces hablar de ciencias naturales desde una mirada clásica versus una postmoderna? deberíamos pensar entonces en que las ciencias naturales que hoy enseñamos, está basada en los mismos contenidos (la teoría celular, la estructura y replicación del ADN, el proceso de fotosíntesis, la teoría de la evolución, etc.), no hablamos sólo de nuevos contenidos sino de nuevos y acelerados usos del conocimiento científico.

Como docentes no podemos ni debemos, dejar la responsabilidad en los medios de comunicación, si dejaremos claro que los nuevos tiempos en la enseñanza de las ciencias son los nuevos continentes. Nuevos lugares que contienen viejos y nuevos contenidos (que no son tantos).

Los nuevos contenidos son los mismos (vaya paradoja), la diferencia fundamental es cómo los presentamos intentando empoderar al estudiante, generando situaciones conflictivas y reflexivas, proporcionando herramientas para la toma de decisiones y la anticipación en defensa del ambiente.

Las herramientas fundamentales que en estos nuevos tiempos de la enseñanza y los aprendizajes, deben incorporarse en las clases, en las aulas, en lo formal y lo no formal, son aquellas que representen un posible “poner sobre la mesa, que es lo que me quieren vender”: Al tapete con las publicidades, aquellas que proponen modelos de familias y felices, de paseo por lugares naturales y rutas y disfrutando de “lugares de paz y seguridad en medio de la naturaleza para las familias”; ¿qué hay detrás de esto?4

“El creciente protagonismo de la ciencia y la tecnología, junto con la necesidad política de ampliar el horizonte democrático en las sociedades contemporáneas a través de una mayor participación pública, han sustentado en los últimos años el desarrollo de un nuevo espacio académico referido a los estudios sociales sobre la ciencia, y en particular, al campo conocido como “Ciencia, Tecnología y Sociedad” (CTS), que en América latina presenta un desarrollo todavía incipiente. El enfoque CTS se orienta al análisis de las complejas relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad, tanto en lo referido a los procesos de producción del conocimiento como a sus aplicaciones y a su distribución.” (Massarini)5

La virtualidad, el uso de nuevas tecnologías, visitas virtuales no sólo a museos, conferencias, noticias locales y regionales, la utilización del google earth, una enseñanza más ligada a la realidad social que permita un marco más amplio de interés por las y los estudiantes, deberán ser algunos de los tantos recursos dentro de una clase, una charla informal o en el club del barrio donde podamos reunirnos a debatir y proponer acciones conjuntas. Una nueva escuela con docentes en nuevos roles y con los mismos contenidos, los viejos, pero con nuevas herramientas. Una escuela que comience a salir de entre sus paredes, que aporte sentido social y crítico a la enseñanza.


1 https://www.argentina.gob.ar/ambiente/accion/ley/de/educacion/ambiental

2 ¿Qué es la educación ambiental? https://www.argentina.gob.ar/ambiente/accion/que-es-educacion-ambiental

3Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias, Vol. 1, Nº 2, 57-63 (2002)

4 Carballo, C. Batalla, Ma. R. (2014)“LAS IMÁGENES EN EL MARKETING DE LAS URBANIZACIONES CERRADAS: PAISAJES DE CONTROL Y (DES) CONTROL”. http://www.ub.edu/geocrit/coloquio2014/Cristina%20Carballo.pdf

5 https://www.vocesenelfenix.com/content/el-enfoque-cts-para-la-ense%C3%B1anza-de-las-ciencias-una-clave-para-la-democratizaci%C3%B3n-del-conoc.