Relato 8: Edad del/la protagonista: 39 años – Lugar: CABA

«PENSANDO EN MÍ»

En marzo del corriente año me llamaron para  cubrir una suplencia de 3 meses aproximadamente, el grado que me tocó fue 2°A del colegio Nuestra Señora de Ranelagh.

Era un desafío ya que en diciembre de 2019 me recibí,  sin embargo el gran desafío fue cuando se presento la suspensión de clases a raíz de la pandemia. 

Yo pensaba y ahora qué va a pasar, cómo deberíamos seguir trabajando con los niños y las niñas.

Desde el colegio nos reunieron  a los/as docentes para hablar de cómo  sobrellevar este «tiempo»(serán 15 días y después volvemos eran los rumores entre compañeros) trabajar en equipos por grados paralelos fue la primera opción.

Yo pensaba: ¿cómo vamos a mandar las mismas actividades a todos los grados de segundo?Solo tuve diez días para ver sus caras, escuchar sus voces, intercambiar ideas, miedos, risas con mi grupo…

 Ese mismo día me reuní con mis paralelas con quienes había cruzado algunas palabras, en algún recreo en sala de maestros, les dije qué podemos hacer, ya que nos pedían un plan de continuidad pedagógica para dos semanas de clases «Sonia quédate tranquila sacamos unas fotos a unas fichas de los libros y ya está las mandamos por Whatsapp; con eso podemos tirar las dos semanas». Ellas buscaban actividades, mientras yo pensaba en la planificación que había realizado, dónde quedaban mis palabras que iniciarían el acto del 24 de marzo, eran  muchas cosas en mi cabeza.

 Sólo tardaron 40 minutos en recolectar las fotos me las pasaron y yo sería la encargada de pasarlas a un archivo de Word y compartirla a los directivos en nombre de los 3 segundos del turno mañana.»Sonia cuando tenes el archivo nos lo envías, así dejamos tranquilas a las familias, nosotras nos vamos ya…»  Sí, les conteste y por última vez volví al salón a guardar  mi lata con tizas, el borrador, una campera de Celeste que se había olvidado el viernes 13 de marzo y  los libros que veníamos recolectando en nuestra biblioteca del aula… cerré el armario y fui a pedirle a la secretaria el registro para poder anotar los teléfonos de los niños y niñas.

Luego de terminar de registrar los datos, salude a la secretaria y a la directora quien me dijo «Sonia que experiencia te tocó» me sonreí  y miré por última vez el salón que en la puerta tenía el cartel de seño Sonia 2°A.

Mientras viajaba en tren hacia casa,  mande un audio a una mamá de 2°A «Melisa» ella sería la encargada de compartir las comunicaciones; que a partir de ese momento serían por celular, le comunique que les iba a mandar actividades y que se queden tranquilas las familias que realicen de a poco la tarea que había tiempo. 

«PENSANDO EN ELLOS/AS»

Pasaron las dos semana y desde el colegio se había organizado trabajar desde Classroom, debíamos subir las tareas ahí a partir de abril,  empezar un «seguimiento» de quién entregaba o no  las actividades y  registrar los datos cada 15 días en la hoja de seguimiento de cada grado.

Antes de subir la primer tarea a Classroom avise a «Melisa» la nueva forma de trabajo, le dije que cualquier duda de las familias estaba disposición por cualquier consulta.

Luego  pregunté si en el grupo de familias estaban todos/as los niños/as de 2°A, en total son 32 confirme para que verifique que nadie quede «afuera».

El trabajo seguía siendo con las paralelas y los grupos, pero  luego de la primer semana yo no obtenía las devoluciones que esperaba y algunas familias decían que no entendían las actividades.

 A partir de ahí empecé a pensar cómo yo trabajaría con mi grupo, cómo presentaría la tarea, que actividades no puedo dejar de lado y cuáles podemos ver en otro momento, pensaba en el contexto en el cual nos encontramos como sociedad y a nivel mundial, cómo se organizaría cada  familia de ahora en más.

 Les plantee a mis paralelas lo que pensaba y una se sumo a mi idea y la otra siguió su rumbo y me dijo «No me interesa cómo se organizan, mi grupo va… y por otro lado yo no tengo hijos por eso no  puedo ponerme en ese lugar». 

Eso me llevo a pensar  cuál era mi lugar, la de docente con decisiones y allí comencé a pensar en ellos/as  a intentar en  ver con ojos de niños y niñas como dice un querido maestro.

Primera decisión,  fue  clave repensar el vinculo pedagógico, para  volver a verlos/as, escuchar sus voces, ver que me decían sus miradas.

 Realice durante una semana videollamadas con cada niño/a, yo estimaba un tiempo de 10 a 15 minutos con cada una/o, el cual se prolongo en algunos casos a 40 minutos. La idea de la llamada era ver cómo estaban llevando este tiempo de cuarentena, cómo se sentían, con quienes estaban, a qué jugaban y qué miraban en la tele entre otras cosas…ya que ellos/as me contaban muchas cosas más, además de lo que podía observar en sus miradas y  sus sonrisas enormes.

Las familias agradecieron la llamada y yo aún más agradecida porque pude a través de ese contacto  entender cuestiones que se dan a través del vínculo y no desde una plataforma, poder detectar algunas problemáticas en distintas familias que pude  conversar con el E.O.E  para poder ayudar a sobrellevar cada  situación.

También a partir de la  curiosidad de Valentín,   pude reveer cómo trabajar colectivamente  nuestro proyecto con respecto  las plantas que tenemos en casa y poder tener la propia huerta, sin dejar de lado el contenido a enseñar. 

Desde ahí aclaré la forma de participación en  Classroom y que  también trabajaríamos en pequeños grupos por videollamada, todos/as se comprometieron y yo aún más. 

A partir de la siguiente semana era un ida y vuelta de los niños/as  en la plataforma y por fuera, ya que hacían tareas juntos por videollamada,  los que no podían acceder trabajábamos por celular. La idea del trabajo era una forma de sostenernos y vincularnos en este tiempo…

Pasó  Marzo, Abril y llegaba Mayo, yo seguía pensando en el proyecto de Ciencias Naturales y el proyecto lector que veníamos realizando…  Recuerdo que fue la primera semana de Mayo en donde recibí el llamado de la directora «Sonia el 28 de mayo se reincorpora la titular».

En ese momento pensé en ellos/as sus caras y voces, hace un año exacto que no veían a su maestra, justo que empezaban a entusiasmarse con el proyecto, a vincularse entre las familias y pensarse juntos/as, me pregunte : ¿ Cómo y cuándo les diría la noticia?

En esa semana llamé a Julieta la maestra titular, para ponerla al tanto de cómo veníamos trabajando, lo primero que me dijo «¿vos cumplís el horario?, porque yo a la tarde no voy a atender a nadie, tengo una bebé y no puedo estar atrás de las familias».  Solamente le dije es un grupo muy comprometido y que tenga en cuenta que hay familias que trabajan en el sector de la  salud y en el sector alimenticio, pero que era  su decisión el horario que  va a cumplir. Agregue «te voy a enviar los proyectos para que los puedas seguir trabajando con los niños y las niñas y  la lista de conectividad. Tenes que tener  en cuenta que no todos tienen computadora y buena conectividad, también hay una nena a la cual la llamo por  teléfono particular , no tiene ni celular ni computadora,  el E.O.E le alcanzó unas fotocopias que le mande  y los cuadernillos del Estado para que no se quede afuera. Ella respondió: «Gracias por los datos Sonia, veo cómo me organizo y cómo organizo a los alumnos»

A partir de esa llamada decidí disfrutar los días que quedaban, reorganizaba las actividades para poder darles a los niños/as más herramientas y recursos para seguir trabajando, me emocionaba con sus avances y sus participaciones. Algunos me mandaban videos o fotos a medida que realizaban las distintas actividades, cantamos el himno juntos/as, hablamos sobre la escarapela y muchas cosas más que aprendimos juntos/as.

Tantas cosas quedan por fuera de este escrito, sin embargo ellos/as me dieron más de lo que pude dar en este breve tiempo. Este video que comparto lo subió una mamá a la plataforma de Classroom, pidiendo permiso a los directivos.

Gracias por dejarme compartir mi experiencia que  atravesó mi rol en tiempo de pandemia. 

  ENLACE al video

Sonia Analia Romero